Infografía del calendario 2027 del DP World Tour con 42 torneos en 24 paísesEl DP World Tour disputará en 2027 al menos 42 torneos en 24 países, con 17 Opens nacionales y cinco eventos de las Rolex Series.

42 torneos, 24 países, tres Opens nacionales que regresan al calendario y una Ryder Cup que obliga al circuito europeo a reorganizar varias de sus principales citas. Presentado este 16 de septiembre, el calendario 2027 del DP World Tour podría parecer una simple actualización anual. Sin embargo, cuenta una historia mucho más importante: cómo la antigua European Tour intenta redefinir su lugar en un golf profesional mundial extraordinariamente fragmentado.

A primera vista, las cifras apenas cambian. El DP World Tour anuncia para 2027 un mínimo de 42 torneos repartidos por 24 países. En 2026 ya contaba con 42 torneos, aunque distribuidos en 25 países. La transformación, por tanto, no es cuantitativa. Es geográfica y, sobre todo, política. El regreso del Singapore Open y del Hong Kong Open al calendario del circuito europeo, ambos cosancionados con el Asian Tour, materializa por primera vez en el calendario la nueva relación entre el DP World Tour, el PGA Tour y el Asian Tour. Al mismo tiempo, el regreso del Open de Portugal refuerza otra tendencia: la voluntad de recuperar el peso de los grandes Opens nacionales históricos.

A todo ello se añade la Ryder Cup 2027, programada del 17 al 19 de septiembre en Adare Manor, Irlanda, que provoca un importante efecto dominó en el calendario. Considerados por separado, muchos de estos cambios podrían parecer anecdóticos. Vistos en conjunto, muestran a un DP World Tour buscando un nuevo equilibrio entre tres ambiciones que no siempre resultan fáciles de conciliar: conservar su identidad europea, convertirse en un circuito verdaderamente mundial y seguir siendo lo suficientemente importante como para atraer a los mejores jugadores.

42 torneos, pero una geografía diferente

La primera cifra que hay que recordar resulta casi engañosa. El DP World Tour ofrecía en 2026 un mínimo de 42 torneos en 25 países. En 2027 vuelve a anunciar 42, pero en 24 países. Por tanto, no estamos ante una verdadera expansión del calendario, sino ante una redistribución.

La temporada comenzará el 26 de noviembre de 2026 en Australia con el BMW Australian PGA Championship, antes de recorrer diferentes regiones del planeta. El circuito mantiene así la arquitectura de sus distintos “swings”: Opening Swing, International Swing, Asian Swing, European Swing y Closing Swing, antes del Back 9 y de los dos Play-Offs que cerrarán la temporada en Abu Dhabi y Dubái. Detrás de esta estructura se encuentra una realidad económica evidente: el DP World Tour ya no puede funcionar como la antigua European Tour, esencialmente centrada en Europa. Su mercado se ha vuelto mundial.

Pero 2027 introduce un matiz importante en esa globalización. En lugar de limitarse a crear o incorporar nuevos torneos, el circuito recupera competiciones con décadas de historia. Y eso puede resultar mucho más importante para su identidad que una simple expansión geográfica.

Singapur y Hong Kong: mucho más que dos torneos adicionales

Probablemente sea el elemento más estratégico del nuevo calendario.

El Deutsche Bank Singapore Open, que se disputará del 15 al 18 de abril, y el Hong Kong Open, previsto del 21 al 24 de octubre, serán cosancionados por el DP World Tour y el Asian Tour. El Singapore Open, creado en 1961, ya había sido cosancionado con el circuito europeo entre 2009 y 2012. El Hong Kong Open, nacido en 1959, había compartido sanción en 18 ocasiones y no figuraba en el calendario del DP World Tour desde 2019.

Su regreso está lejos de ser anecdótico. Constituye una de las primeras consecuencias visibles del nuevo acuerdo entre PGA Tour, DP World Tour y Asian Tour. El objetivo no se limita a organizar conjuntamente determinadas pruebas en Asia: también se pretende crear nuevas vías para que los mejores jugadores del Asian Tour puedan obtener derechos de juego en el DP World Tour.

Después de varios años en los que el Asian Tour se había acercado a LIV Golf, la geografía institucional del golf profesional vuelve así a moverse. Y el DP World Tour recupera una función que históricamente ha desempeñado bien: servir de puente entre distintas regiones del golf mundial. Esa lectura probablemente sea más importante que el simple regreso de dos nombres prestigiosos al calendario.

El regreso de los Opens nacionales como elemento de identidad

El tercer gran regreso es europeo.

El Open de Portugal volverá al calendario del 13 al 16 de mayo en Oitavos Dunes, en Cascais. Creado en 1953, ha formado parte 38 veces del calendario del circuito europeo desde la creación de la Tour en 1972, pero no aparecía en él desde 2020. Con estos regresos, el DP World Tour contará con 17 Opens nacionales en su calendario de 2027.

La cifra merece atención porque, paradójicamente, cuanto más global se vuelve el circuito, más importantes pueden resultar estos torneos para conservar una identidad propia. Un Open nacional posee historia, público y legitimidad deportiva. No es simplemente una competición creada alrededor del nombre de un patrocinador.

En un momento en el que los circuitos profesionales multiplican nuevos eventos, formatos y denominaciones comerciales, recuperar una competición con 60, 70 o incluso más de 100 años de historia puede convertirse en una ventaja. Y España es un buen ejemplo: el Open de España nació en 1912 y figura entre los campeonatos nacionales más antiguos de Europa continental.

Esta dimensión histórica es también una de las características que todavía diferencian al DP World Tour del PGA Tour: su capacidad para reunir bajo una misma temporada campeonatos nacionales con identidades, públicos y tradiciones muy diferentes.

El Irish Open se convierte en la primera pieza del dominó de la Ryder Cup

El cambio más visible en el calendario europeo afecta a Irlanda.

Después de celebrarse en septiembre durante los últimos años, el Amgen Irish Open volverá al verano y se disputará del 1 al 4 de julio de 2027 en el K Club. La explicación es sencilla: la Ryder Cup se jugará en Adare Manor del 17 al 19 de septiembre, lo que hacía muy difícil mantener intacta la organización habitual del final del verano europeo.

El desplazamiento crea, sin embargo, una secuencia especialmente atractiva: Irish Open del 1 al 4 de julio, Genesis Scottish Open del 8 al 11 y, finalmente, The Open del 15 al 18 de julio en St Andrews.

Tres semanas. Tres grandes citas en las islas británicas. Y St Andrews para terminar.

Sobre el papel, resulta difícil imaginar una secuencia mejor para atraer a un campo internacional. Existe, sin embargo, una particularidad: el K Club es un recorrido de parkland. No se crea, por tanto, un auténtico “links swing” que permita a los jugadores preparar progresivamente The Open, pese a que la lógica geográfica del calendario habría podido favorecerlo.

La nueva fecha acerca el Irish Open a The Open y lo aleja de la Ryder Cup, pero también lo sitúa inmediatamente antes de un Scottish Open especialmente atractivo para los jugadores del PGA Tour. Ese equilibrio entre oportunidad y competencia será uno de los aspectos interesantes de la temporada.

El Open de España confirma el valor estratégico de los campeonatos nacionales

Desde una perspectiva española, hay otro elemento del calendario que merece una atención especial: la continuidad del Open de España dentro de la parte decisiva de la temporada europea.

El torneo español no necesita ser “recuperado”, porque ya ocupa una posición consolidada dentro del DP World Tour. Precisamente por eso representa bien la estrategia que el circuito parece querer reforzar en 2027: utilizar los grandes Opens nacionales como pilares de identidad dentro de una temporada cada vez más internacional.

La importancia histórica del torneo es difícil de exagerar. Su primera edición se disputó en Madrid en 1912, y su palmarés incluye nombres como Seve Ballesteros, Arnold Palmer, Bernhard Langer, Nick Faldo, Sergio García y Jon Rahm. La historia del Open de España está estrechamente vinculada a la propia evolución del golf profesional español.

Además, su posición dentro del tramo final europeo le permite conservar una identidad propia. No es uno de los cinco Rolex Series, pero sí forma parte de ese grupo de campeonatos nacionales históricos que proporcionan profundidad al calendario más allá de sus grandes eventos multimillonarios.

Y esta cuestión será todavía más importante en 2027. Si el DP World Tour pretende presentarse como “Golf’s Global Tour”, necesitará algo más que una sucesión de países en un mapa. Necesitará torneos capaces de movilizar a un público local y de construir una historia reconocible año tras año. El Open de España es precisamente uno de esos activos.

Wentworth pierde su papel de ensayo general

Uno de los cambios más simbólicos afecta al BMW PGA Championship.

Wentworth se disputará del 23 al 26 de septiembre, inmediatamente después de la Ryder Cup. En 2023, el torneo había funcionado prácticamente como un ensayo general para el equipo europeo antes de Roma: los jugadores podían reunirse, competir juntos y comenzar a construir una dinámica colectiva pocos días antes del enfrentamiento.

En 2027 ese papel desaparece.

El torneo insignia del DP World Tour tendrá, por el contrario, que reactivar la temporada inmediatamente después del acontecimiento que habrá concentrado buena parte de la atención mediática del golf mundial. La pregunta será evidente: ¿en qué estado físico y emocional llegarán a Wentworth los jugadores de la Ryder Cup apenas unos días después de Adare Manor?

A pesar de ello, el BMW PGA Championship seguirá siendo uno de los cinco torneos Rolex Series de la temporada, junto al Hero Dubai Desert Classic, el Genesis Scottish Open, el Abu Dhabi Championship y el DP World Tour Championship.

El British Masters adquiere mucha más importancia de la que parece

Otro torneo cambia indirectamente de dimensión.

El periodo de clasificación europea para la Ryder Cup 2027 terminará en el British Masters, previsto del 19 al 22 de agosto en The Belfry. Eso convertirá al torneo inglés en la última oportunidad para que los jugadores europeos sumen puntos en la carrera por la clasificación automática.

La cronología genera una situación poco habitual. La clasificación estará cerrada casi un mes antes de la Ryder Cup. El capitán dispondrá así de un periodo considerable para terminar de configurar el equipo y preparar Adare Manor, mientras que algunos jugadores susceptibles de recibir una elección del capitán continuarán compitiendo durante varias semanas sin poder modificar su posición mediante puntos.

El calendario, por tanto, no se limita a ordenar torneos.

También condiciona directamente la construcción del equipo europeo.

Solo cinco Rolex Series: una jerarquía cada vez más evidente

La temporada 2027 mantendrá cinco Rolex Series: Hero Dubai Desert Classic en enero, Genesis Scottish Open en julio, BMW PGA Championship en septiembre, Abu Dhabi Championship a principios de noviembre y DP World Tour Championship una semana después.

Esta concentración dibuja progresivamente una jerarquía muy clara. El calendario cuenta con 42 torneos, pero todos ellos ya no desempeñan el mismo papel.

Los cinco Rolex Series forman la cima económica y deportiva propia del circuito. Los cuatro Majors constituyen las grandes citas mundiales. La Ryder Cup domina el año 2027. Y alrededor de estos acontecimientos, los Opens nacionales y los diferentes swings deben permitir a los miembros regulares del Tour construir su temporada y su posición en el ranking.

El DP World Tour se parece, por tanto, cada vez menos a una sucesión homogénea de torneos y cada vez más a una pirámide.

Probablemente sea inevitable.

La verdadera cuestión será saber si los torneos situados en la zona media o baja de esa pirámide pueden conservar suficiente valor deportivo, económico y mediático para seguir siendo atractivos.

El calendario también revela una nueva diplomacia del golf

Es aquí donde el calendario 2027 resulta más interesante que una simple lista de 42 fechas.

Durante varios años, el golf profesional masculino ha vivido una auténtica guerra de territorios entre PGA Tour, DP World Tour, LIV Golf y Asian Tour.

El calendario de 2027 no significa, evidentemente, que esas tensiones hayan desaparecido. Pero el regreso de torneos cosancionados entre DP World Tour y Asian Tour demuestra que se está abriendo una nueva fase.

Singapur y Hong Kong se convierten así en las primeras manifestaciones visibles de una arquitectura que podría adquirir mayor importancia durante los próximos años.

El DP World Tour parece buscar menos una confrontación directa con el PGA Tour que una función diferente: convertirse en un circuito verdaderamente transcontinental capaz de conectar Australia, África, Oriente Medio, Asia y Europa.

Esa es al mismo tiempo su fortaleza y su fragilidad.

Su fortaleza, porque ningún otro gran circuito masculino ofrece una diversidad geográfica comparable.

Su fragilidad, porque esa dispersión obliga a los jugadores a viajar enormemente y dificulta la construcción de una sucesión de torneos con suficiente prestigio para retener a los mejores jugadores semana tras semana.

2027: menos una revolución que un intento de consolidación

El calendario 2027 no representa, por tanto, una revolución.

El número de torneos no aumenta. El número de países visitados incluso disminuye ligeramente, pasando de los 25 anunciados para 2026 a 24 en 2027.

Pero bajo esa aparente estabilidad se producen movimientos significativos.

El regreso de tres Opens históricos refuerza el patrimonio del circuito. Singapur y Hong Kong materializan el acercamiento a Asia. El Irish Open regresa al mes de julio. La Ryder Cup altera profundamente el calendario europeo de septiembre. Y los Opens nacionales, entre ellos un Open de España con más de un siglo de historia, vuelven a demostrar por qué siguen siendo fundamentales para la identidad de la Tour.

El DP World Tour no intenta simplemente llenar 42 semanas.

Intenta hacer compatibles unas restricciones que en parte escapan a su control: los Majors, el calendario del PGA Tour, la Ryder Cup, las alianzas internacionales, los intereses de los patrocinadores y la disponibilidad de los mejores jugadores.

Guy Kinnings, director ejecutivo del DP World Tour, presenta naturalmente este calendario como una expresión del concepto de “Golf’s Global Tour”.

Las cifras permiten una lectura más matizada.

42 torneos en 24 países no representan una expansión. Representan una recomposición.

Y probablemente esa sea la verdadera enseñanza del calendario 2027: después de varios años defendiendo su lugar en la batalla mundial de los circuitos profesionales, el DP World Tour empieza quizá a definir con mayor precisión qué quiere llegar a ser.

Por Laurent Agostini

Laurent Agostini es periodista especializado en golf desde 2010, fundador de MyGolfMedia y autor de varios libros dedicados a este deporte, entre ellos *Penser avant de swinguer*. Analiza la actualidad del golf, las tecnologías, el equipamiento y los métodos para mejorar el juego desde una perspectiva independiente, basada en hechos, datos y testimonios de profesionales.

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